León XIV pide a la Iglesia ser una 'escuela de humildad' abierta a todos

  • 31 de agosto, 2025
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Durante el Ángelus dominical, el pontífice retoma los llamamientos a una "cultura del encuentro", expresión central en el pontificado de Francisco.

El papa León XIV rezó este domingo  para que la Iglesia sea siempre "una escuela de humildad" siguiendo el ejemplo de Jesús, así como "una casa donde todos sean bienvenidos", donde se dejen de lado las rivalidades", expresó desde la ventana del Palacio Apostólico, antes del rezo del Ángelus dominical.

Ante miles de peregrinos reunidos en la plaza de San Pedro, el pontífice inició su reflexión con un pasaje del Evangelio de San Lucas, en el que Jesús es invitado a almorzar por uno de los principales fariseos.

"Estar juntos a la mesa, especialmente en los días de descanso y de fiesta, es un signo de paz y comunión en todas las culturas", señaló.

El Santo Padre abordó la importancia de la "cultura del encuentro", expresión central del pontificado de Francisco, su predecesor.

Recibir invitados -explicó- amplía el espacio del corazón, y ser invitado requiere la humildad de entrar en el mundo ajeno. Una cultura del encuentro se nutre de estos gestos que unen a las personas.

León XIV admitió que este encuentro "no siempre es fácil" y requiere "una implicación mutua" y destacó la importancia de dejar que Jesús hable a cada persona.

Es muy importante vernos a través de sus ojos: repensar cómo a menudo reducimos la vida a una competencia; cómo cambiamos nuestra identidad para ganar reconocimiento; cómo nos comparamos inútilmente con los demás. Detenernos a reflexionar, dejarnos conmover por una Palabra que cuestiona las prioridades que nos ocupan, es una experiencia liberadora -explicó-.

La humildad es libertad
El Papa también habló de la importancia de la humildad, como "libertad de uno mismo". "Nace -dijo- cuando el Reino de Dios y su justicia despiertan verdaderamente nuestro interés y podemos permitirnos mirar lejos: no a la punta de los pies, sino lejos", exhortó.

León XIV sostenía que "quienes se exaltan a sí mismos generalmente parecen no haber encontrado nada más interesante que ellos mismos y, en el fondo, son muy inseguros".

"Quienes comprenden lo valiosos que son a los ojos de Dios, expresó León XIV, quienes se sienten profundamente hijos de Dios, tienen mayores razones para ensalzarse y una dignidad que brilla a través de ellos. Es lo primero, es lo primero, sin esfuerzo ni estrategias, cada vez que aprendemos a servir, en lugar de servirnos a nosotros mismos".

Para concluir, antes de rezar el Ángelus, el Papa pidió a todos "rezar para que la Iglesia sea siempre una escuela de humildad para todos, una casa donde todos sean bienvenidos, un lugar donde se dejen de lado las rivalidades y donde Jesús todavía nos hable y nos enseñe a imitar su misma humildad y libertad", invocando a María, "Madre de esa casa" y a quien rezamos.+