El Papa invita a los enfermos a ser testigos de paz y esperanza
- 7 de febrero, 2026
- Ciudad del Vaticano (AICA)
En una carta con motivo de la Jornada Mundial del Enfermo, León XIV anima a ofrecer el sufrimiento cotidiano a Dios y a vivir la caridad como fuente de consuelo para el mundo.
En el marco de la 34ª Jornada Mundial del Enfermo, que se celebrará el 11 de febrero en el santuario Nuestra Señora de la Paz, en Chiclayo (Perú), fue publicada la carta del papa León XIV al cardenal Michael Czerny, su enviado especial para esta cita eclesial. En ella, el pontífice dirige una invitación directa a quienes sufren enfermedad o dolor: encontrar la paz ofreciendo su experiencia al Señor y viviendo la caridad como camino concreto de fe.
El Papa expresa su unión espiritual con todos los enfermos del mundo y los anima a presentar a Dios misericordioso, por intercesión de la Virgen María, "todas las incomodidades de su vida" por la paz del mundo. En este contexto, recuerda la enseñanza de san Agustín, quien afirmaba que el corazón humano permanece inquieto hasta descansar en Dios, y subraya que esa paz auténtica y duradera se alcanza cuando la caridad divina se encarna en la vida cotidiana y espiritual.
La carta destaca que el consuelo verdadero nace de la comunión con Cristo. Por ello, León XIV pide a su enviado que lleve a los fieles reunidos ?y de manera especial a los enfermos? el aliento del Evangelio, recordando la promesa del Señor de permanecer con la humanidad en toda circunstancia, hasta el fin de los tiempos. En este horizonte, exhorta tanto a los enfermos como a quienes los acompañan a dar testimonio de la fe, la esperanza y la caridad, compartiendo las cargas unos de otros y viviendo así la ley de Cristo desde el corazón.
El mensaje papal incluye también un recuerdo afectuoso para el Perú y para la diócesis de Chiclayo, vinculada de manera especial a la historia personal del pontífice, ya que allí fue ordenado obispo hace doce años. León XIV subraya que la celebración de esta Jornada Mundial del Enfermo en tierra peruana expresa la solicitud maternal de la Virgen María hacia todos los que padecen enfermedades y sufrimientos.
Finalmente, el Papa recuerda su propia experiencia de oración en el santuario de Nuestra Señora de la Paz, donde en el pasado confió reiteradamente a Dios las necesidades de su pueblo, reafirmando que la paz que el mundo necesita comienza en el corazón reconciliado por la caridad de Dios.+