Mensaje para la Cuaresma: escuchar la Palabra de Dios, desarmar el lenguaje
- 13 de febrero, 2026
- Ciudad del Vaticano (AICA)
El mensaje de León XIV pone de relieve la necesidad de desarmar el lenguaje en la sociedad contemporánea y animó a retomar la escucha de la Palabra de Dios durante la Cuaresma.
En su mensaje de Cuaresma, difundido hoy, el papa León XIV pidió "abstenerse de palabras" que hieren a los demás, sugiriendo una mayor atención hacia quienes sufren.
"Quisiera invitarlos a una forma de abstinencia muy concreta y a menudo subestimada: la abstinencia de palabras que hieren al prójimo", escribe León XIV en un mensaje titulado "Escucha y ayuno. La Cuaresma como tiempo de conversión".
En el texto difundido por la Santa Sede, el pontífice subraya la necesidad de "desarmar el lenguaje" en la sociedad contemporánea.
"Pidamos la gracia de una Cuaresma que nos haga escuchar mejor a Dios y a los más desfavorecidos. Pidamos la fuerza de un ayuno que se extienda también a la lengua, para que disminuyan las palabras ofensivas y aumente el espacio para la voz de los demás", escribe el Papa.
La Cuaresma como tiempo de conversión
El Papa recuerda que la Cuaresma es, ante todo, un tiempo de conversión que pone a Dios en el centro de la vida de cada persona, "para que la fe recupere su fervor" y los corazones no se distraigan con las preocupaciones cotidianas. Como camino hacia esta conversión, León XIV propone escuchar la Palabra de Dios y realizar un ayuno específico, así como practicar estos dos compromisos en comunidad, por ejemplo, en la familia o en la parroquia.
Escuchar como Dios
León XIV señala que escuchar es indispensable en toda relación y que "escuchar la Palabra en la liturgia nos educa a una escucha más auténtica de la realidad". El pontífice destaca que, al escuchar la Palabra de Dios, se aprende de Dios a escuchar "como Él lo hace", con sensibilidad, entre otras cosas, hacia la difícil situación de los pobres, que exige una respuesta de la sociedad contemporánea y de la Iglesia.
Un estilo de vida modesto y abstenerse de malas palabras
El ayuno, entendido como una práctica concreta que sirve para organizar los deseos humanos y orientarlos hacia Dios y la búsqueda del bien, es una ayuda útil para recibir la Palabra de Dios. El Papa propone que esto se logre adoptando una vida modesta y absteniéndose de palabras negativas e hirientes.
"Comencemos a desarmar nuestro lenguaje, absteniéndonos de palabras duras, juicios precipitados, de hablar mal de los ausentes que no pueden defenderse y evitando la calumnia", anima el Santo Padre en su mensaje. "En cambio, esforcémonos por aprender a sopesar nuestras palabras y cultivar la cortesía: en nuestras familias, entre amigos, en el trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos, en los medios de comunicación y en las comunidades cristianas. Entonces, muchas palabras de odio darán paso a palabras de esperanza y paz".
Una invitación a las familias y comunidades
En conclusión, León XIV invita a escuchar la Palabra de Dios y a practicar el ayuno juntos, en las parroquias, en las familias y en las comunidades -incluso las religiosas- para que la conversión no se refiera sólo a las actitudes personales, sino también a las relaciones mutuas.
Alienta a los fieles a rezar "por la gracia de la Cuaresma que nos hará más atentos a Dios y a los últimos. Pidamos que el poder del ayuno también toque nuestras lenguas, para que disminuyan las palabras que hieren y aumente el espacio para la voz de los demás. Procuremos también que nuestras comunidades sean lugares donde se escuche el grito de quienes sufren, y la escucha genere caminos de liberación, haciéndonos más dispuestos y deseosos de contribuir a la construcción de una civilización del amor".+
[Texto completo del mensaje del Santo Padre para la Cuaresma 2026]