Mons. Liébana: 'La primera voz que queremos y necesitamos escuchar es la de Jesús'

  • 20 de febrero, 2026
  • Chascomús (Buenos Aires) (AICA)
El obispo de Chascomús invita en Cuaresma a vivir un tiempo de "conversión en el Espíritu", escuchando a "los afligidos, los cansados, los jóvenes y los adultos mayores que están solos".

El obispo de Chascomús, monseñor Juan Ignacio Liébana, presentó su carta pastoral con motivo de la Cuaresma, titulada "Esperamos oír tu voz", que retoma el camino iniciado en la Asamblea del Pueblo de Dios en 2025 y propone un año pastoral centrado en la escucha, la sinodalidad y la conversión comunitaria, de cara a los 50º aniversario de la diócesis que se celebrarán en 2030.

El pastor diocesano subrayó que la experiencia jubilar dejó "la alegría de sabernos familia diocesana" y reafirmó el llamado a "caminar juntos" como Pueblo de Dios. En sintonía con la Iglesia universal, insistió que la sinodalidad no es una estrategia organizativa, sino "un camino espiritual", que exige conversión personal y comunitaria, y el fortalecimiento de los consejos pastorales en todos los niveles.

Además, el texto convoca al Pueblo de Dios, a todos los bautizados, a participar activamente en la vida eclesial, destacando que "cada uno tiene un don, una palabra para decir". Frente al individualismo y la fragmentación social, propone priorizar la escucha atenta y el diálogo como estilo de Iglesia, eligiendo "la cultura del encuentro, del diálogo, de sentarnos en la misma mesa, aunque seamos distintos".

En el contexto de la Cuaresma, el obispo invita a ser una Iglesia discípula que aprende a escuchar, especialmente a quienes más sufren. Mencionó también a "los afligidos, los cansados, los jóvenes, los adultos mayores que están solos" y a quienes atraviesan situaciones de profundo dolor. Para ello, propone la oración silenciosa, la adoración y la recuperación de diversas experiencias de evangelización y retiros, recordando que "la primera voz que queremos y necesitamos escuchar es la del Maestro Jesús".

La carta también impulsa la práctica de la "conversación en el Espíritu" y una escucha abierta al mundo social, cultural y político, alentando espacios de diálogo social, a través de instancias concretas como misiones parroquiales de escucha, asambleas parroquiales en el primer semestre y asambleas zonales en septiembre. Además, se anunciaron cursos virtuales de formación diocesana para líderes comunitarios y discernimiento pastoral.

Finalmente, monseñor Liébana reafirma un compromiso por una Iglesia humilde y servidora, llamada a ser "voz profética en el mundo de hoy" y a construir comunidades que, mediante la escucha y el diálogo, aporten a "una paz desarmada y desarmante", invitando a "caminar juntos y escucharnos más", dejándose conducir por el Espíritu para una Iglesia más sinodal, participativa y misionera.+

[Texto completo de la carta pastoral]