'Sean reflejo del amor de Dios en el mundo' pidió León XIV a los religiosos

  • 21 de febrero, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
El Papa animó a los Misioneros Oblatos de María Inmaculada y a las Hermanas de Nuestra Señora de los Apóstoles a continuar su misión en las regiones difíciles del mundo y entre los más necesitados.

El papa León XIV recibió este sábado a los Misioneros Oblatos de María Inmaculada y a las Hermanas de Nuestra Señora de los Apóstoles. En su discurso a dos congregaciones religiosas, el Santo Padre los animó a continuar sus misiones en zonas difíciles del mundo y entre los más pobres, instándolas a fomentar un espíritu de familia dentro de sus comunidades.

"Para los consagrados y las consagradas, así como para los laicos cristianos verdaderamente comprometidos", este espíritu de familia "surge ante todo del encuentro con Dios, de la Eucaristía, de la oración, de la adoración, de la escucha de la Palabra y de la celebración de los sacramentos", dijo el.

"Desde allí, desde el altar y desde el sagrario -continuó-, este espíritu crece en nuestros corazones, llenándolos de esos sentimientos de comunión y de afecto, de solicitud y de paciente cercanía, que siempre nos deben distinguir y que nos hacen reflejo del amor de Dios en el mundo".

El Papa se reunió con los dos grupos en el Vaticano en ocasión del 200 aniversario de la aprobación papal de las Reglas y Constituciones de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada y del 150 aniversario de la fundación de las Hermanas de Nuestra Señora de los Apóstoles.

León XIV destacó que aunque la historia de las dos congregaciones es diferente, tienen varias cosas en común, entre ellas el período de su fundación, el hecho de que ambas tienen su origen en Francia y "sobre todo la vocación misionera".

Una apertura preferencial hacia los más pequeños entre nosotros
Dirigiéndose en primer lugar a los Misioneros Oblatos de María Inmaculada, el Papa destacó cómo el fundador de la congregación, el obispo francés San Eugenio de Mazenod, decidió centrarse en la evangelización de los más necesitados "en un momento en que Europa estaba sacudida por acontecimientos complejos y dramáticos que aumentaban la urgencia de anunciar el Evangelio".

"Habló y actuó con fuerza en defensa de la dignidad de los pobres, de los trabajadores y de los campesinos explotados como mera fuente de trabajo y desatendidas sus necesidades humanas más profundas", continuó el Papa.


Añadió que San Eugenio de Mazenod también envió religiosos a Canadá, Europa, África y Asia, lo que dio lugar a un "impresionante florecimiento de vocaciones misioneras".

También hoy, con más de 3.000 religiosos repartidos en 70 países, "siguen ejerciendo su ministerio con la misma apertura preferencial hacia los más pequeños, enriquecidos por el precioso don de una amplia familia carismática y por un creciente aprecio por las distintas culturas", subrayó el Papa.

"Reciban esta vitalidad como un don y como un signo que los impulsa a preservar y renovar el espíritu de sus orígenes."

Continúen su misión en lugares difíciles, sean testigos de la paz
Dirigiéndose luego a las Hermanas de Nuestra Señora de los Apóstoles -que cuentan con más de 600 hermanas repartidas en 21 países-, el Papa recordó cómo el fundador, el padre francés Agustín Planque, eligió las palabras de San Lucas en los Hechos de los Apóstoles, "Con María, la Madre de Jesús", como lema de la congregación.

Con este versículo, que recuerda la presencia de la Santísima Virgen María entre los Apóstoles, en el Cenáculo y en la primera comunidad cristiana, "fundó su Congregación para asegurar la presencia indispensable de las mujeres en la obra de la Sociedad de Misiones Africanas", explicó el Papa.

Subrayó cuántas mujeres de Francia y de otros países respondieron a esta invitación a estar con María y como ella, y a dar testimonio de Cristo. "A muchas de ellas, ese 'sí' les costó la vida, dada la dureza del trabajo misionero, la exposición a enfermedades y, en los últimos tiempos, el martirio", dijo el Papa.

"Incluso ahora, están presentes en situaciones difíciles, ofreciendo su servicio con fe y respeto hacia todos", señaló, animándolas a "continuar esta misión, dondequiera que presten servicio, siendo cada vez más auténticos testigos de fraternidad y de paz".+