Cuaresma y Ramadán juntos: El Vaticano ofrece un mensaje de paz
- 20 de febrero, 2026
- Ciudad del Vaticano (AICA)
El Dicasterio Vaticano para el Diálogo Interreligioso dirigió un mensaje a los musulmanes sobre un camino común de oración, ayuno y construcción de la paz.
Al dirigirse a quienes celebraban el Ramadán, el prefecto y secretario del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, cardenal George Jacob Koovakad y el padre Indunil JK Kodithuwakku, respectivamente, expresaron su "cercanía, solidaridad y respeto" hacia los creyentes en Dios.
Una experiencia compartida de juicio
El mensaje del dicasterio, difundido hoy por el Vaticano, hace referencia a la definición incluida en la declaración Nostra aetate de 1965, que describe a los musulmanes como "adoradores del único Dios, vivo y subsistente, misericordioso y todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, Aquel que ha hablado a la humanidad".
Los autores del mensaje enfatizan que este año, los cristianos vivimos la Cuaresma junto con el Ramadán. Este período de intensa espiritualidad nos permite reconocer nuestra propia fragilidad y afrontar las pruebas que nos afectan profundamente.
Como leemos en el mensaje, ante el sufrimiento y la sobreabundancia de narrativas contradictorias, surge la pregunta sobre el camino a seguir. La desesperación o la violencia pueden ser tentadoras. "Pero ninguno de estos puede ser el camino para los creyentes", enfatiza el documento, recordando que Dios "gobierna las naciones con justicia" (Sal 96,10), y un verdadero creyente "fija su mirada en la Luz invisible, que es Dios".
Vencer el mal con el bien
El Dicasterio para el Diálogo Interreligioso también enfatiza que cristianos y musulmanes están llamados a "imaginar y abrir nuevos caminos" que permitan la renovación de la vida, mediante el ayuno y actos concretos de amor. "No te dejes vencer por el mal, sino vence el mal con el bien", nos recuerda San Pablo.
El Mensaje afirma la cercanía espiritual y la solidaridad de la Iglesia Católica con quienes sufren por su anhelo de justicia, igualdad, dignidad y libertad. "Todos estamos en el mismo barco", leemos, citando la encíclica del papa Francisco, Fratelli tutti.
Desarmando el corazón
En conclusión, haciéndose eco de las palabras del papa León XIV, los autores del mensaje desean una paz que nazca del desarme del corazón, la mente y la vida. Esta paz es un don de Dios y fruto del diálogo, la justicia y el perdón: el camino hacia un mundo renovado.+
