El purpurado invitó a los fieles a unir sus plegarias no solo por la salud del Papa Francisco, sino por todos aquellos que enfrentan las dolorosas realidades de la guerra, la pobreza y la enfermedad.
Dado que el Santo Padre se encuentra en el Hospital Gemelli para recibir tratamiento por su neumonía bilateral, delegó en el penitenciario mayor presidir en su lugar la ceremonia de este año.
Más de ochenta embajadores de la Santa Sede participaron de una serie de reuniones virtuales presididas por el Card. Mario Grech, secretario general del Sínodo de los Obispos.
En el marco del Año Santo, el Dicasterio para la Evangelización ofrecerá 1.500 exámenes oculares y unos 1.300 anteojos a personas que no puedan pagar esa atención sanitaria.