Se trata de la curación de John Jack Traynor, gravemente herido durante la Primera Guerra, que tuvo lugar en Lourdes en 1923, durante la primera peregrinación de la diócesis de Liverpool al santuario.
Fue presidida por el arzobispo de París, Mons. Laurent Ulrich, quien consagró el altar mayor. Participó el presidente Macron, junto con 2.500 invitados. "La pena ha desaparecido", dijo el prelado.
Más de cinco años después del devastador incendio, la famosa catedral de francesa será consagrada y reabierta a fieles y turistas el 8 de diciembre de 2024.
Es por por su lucha contra la exclusión en Togo, a través del proyecto "La ciudad de los olvidados". El reconocimiento lo otorga la Conferencia Española de Religiosos.