"No tengan miedo de los números reducidos. No es este el camino de Dios", dijo el Papa a la Iglesia católica en Mongolia con los que se reunió en la catedral de los Santos Pedro y Pablo.
En su primer discurso en el país, el pontífice argentino invitó a que las tensiones internacionales se resuelvan "sobre la base del encuentro y del diálogo".
El Papa Francisco donó una medalla conmemorativa de plata al presidente del Gran Hural de Estado, al Parlamento unicameral y al Primer Ministro de Mongolia.
El Papa dialogó con los periodistas en el vuelo, los saludó individualmente y compartió una breve reflexión sobre el país asiático que visita. También respondió sobre otros temas de coyuntura.