El arzobispo de Mendoza exhortó a los cristianos a vivir "atentos, vigilantes y disponibles, con un corazón verdaderamente libre para responder a lo que Él nos pide".
El arzobispo agradeció el servicio de los diáconos permanentes en la Iglesia, a quienes definió como "presencia visible de Aquel que no vino a ser servido, sino a servir y dar su vida por todos".
"El esfuerzo pastoral de la Iglesia se orienta necesariamente a la coherencia entre la fe y la vida", recordó el arzobispo y advirtió: "Su descuido constituye una verdadera y nociva contradicción".
Lo expresó el arzobispo García Cuerva en la misa de la fiesta en honor del santo en Liniers. "No podemos desentendernos de los que sufren", clamó y abogó por la reconciliación y la fraternidad.