El arzobispo de Paraná destaca que el tiempo cuaresmal es un llamado a la conversión, y una invitación a madurar en la fe y a renovar el entusiasmo de hacer una experiencia de Iglesia profunda.
En su columna semanal, el obispo de San Francisco ofrece una reflexión sobre la importancia de mantener el corazón limpio y dispuesto a escuchar la voz de Dios.
Rumbo al inicio de la Cuaresma, el obispo de la eparquía ucraniana de Santa María del Patrocinio en Buenos Aires invitó a vivir este tiempo de purificación, "contemplando el infinito amor de Dios".
En su mensaje para esta cuaresma, el arzobispo de Rosario anima a "volver nuestra mirada al Señor, a revisar nuestra vida y abrirnos al gran perdón, a la gran misericordia que Dios nos quiere brindar"