En la fiesta de la Presentación del Señor, el arzobispo de Buenos Aires alentó a descubrir los signos de la presencia de Dios en la vida cotidiana y a dejarse iluminar por Cristo, Luz de las Naciones.
El arzobispo de Mercedes-Luján presidió, este domingo, una misa en memoria del beato en la basílica de Luján, que fue concelebrada por el obispo de 9 de Julio, Mons. Torrado Mosconi.
El arzobispo presidió la fiesta de la Virgen de la Candelaria, a la que consideró una oportunidad para "proclamar con alegría que Dios cumple sus promesas, que Dios no se hace ganar en generosidad".
En su reflexión sobre el Evangelio de la Presentación del Señor, el arzobispo de San Juan de Cuyo recordó que los cristianos "estamos llamados a no escindir la fe de la vida cotidiana".