En la audiencia general, el Papa subrayó la acción del Espíritu Santo, la unidad entre Escritura y Tradición y el deber eclesial de preservar y comunicar la fe viva.
En el Día de la Memoria, León XIV recordó la fidelidad a Nostra Aetate y se sumó a la voz de sus predecesores para que el horror del Holocausto no sea olvidado ni se repita.
En audiencia a los prelados auditores, el Papa subrayó que la justicia eclesial debe servir a la salvación de las almas, evitando tanto el relativismo pastoral como la rigidez sin misericordia.
Al cerrar la Semana de Oración por la Unidad, el Papa exhortó a las Iglesias a anunciar juntas el Evangelio, al recordar que la misión cristiana nace del encuentro transformador con Cristo.