El obispo prelado, monseñor Félix Paredes Cruz, recordó a la Virgen de la Candelaria como "madre, fuente de luz, consuelo y esperanza, especialmente en medio de las dificultades del presente".
El obispo fue recibido en audiencia privada por el Santo Padre, con quien mantuvo "un diálogo ameno y cercano". También celebró misa en la tumba de San Pedro.
Fue presidida por el obispo diocesano, Mons. Gabriel Barba, en la parroquia María Santísima Reina de la Paz de la ciudad de La Punta. El prelado pidió confiar en un Dios que "es luz en las tinieblas"
El templo, construido en memoria de Felicitas Guerrero de Álzaga, reunió a fieles, autoridades y descendientes de la familia en una misa conmemorativa y actividades culturales.