Fue organizada por la capilla Nuestra Señora del Rosario de El Cholar y participaron comunidades y sacerdotes de ambos lados de la Cordillera.
Al clausurar el Año Jubilar, el arzobispo de Rosario agradeció los frutos de gracia recibidos e invitó a fortalecer la vida comunitaria y familiar como testimonio de esperanza cristiana.
Al cerrar las puertas santas, los obispos destacaron la esperanza, la conversión personal y comunitaria, y la Sagrada Familia como modelo de fe y vida cristiana.
La arquidiócesis porteña expresa su reconocimiento por décadas de entrega pastoral y servicio generoso, tras la aceptación de su renuncia como obispo auxiliar que formalizó el papa León XIV.