Los restos del sacerdotes fueron velados en la iglesia Nuestra Señora de Fátima, donde era párroco. El arzobispo local, Mons. Juan Puiggari, preside la misa exequial.
El obispo, Mons. Adolfo Canecín, agradeció a Dios por los 45 años de vida de ese templo. "Cada miembro de la Iglesia es fundamental para el bienestar y el crecimiento del cuerpo de Cristo", expresó.
El arzobispo de Buenos Aires instó a los peregrinos a Luján a animarse a sentirse pueblo: "Anímense a caminar juntos. El corazón de María es la casa de todos. Allí, ella quiere que estemos todos".
La entronización del relicario de san Faustino se realizó durante una misa presidida por el administrador apostólico de Mar del Plata, Mons. Giobando. Alegría en la comunidad educativa de San Miguel.