"Nos endurece el corazón la costumbre, la rutina, el cansancio, el aburrimiento, la indiferencia", planteó el obispo de Rafaela durante la fiesta del santo del pan y del trabajo.
Fue el llamado que hizo el obispo de San Roque a los peregrinos que llegaron al santuario de San Cayetano para la fiesta patronal. "Pidamos a Dios que nos ayude a través del santo", agregó.
El administrador apostólico presidió la celebración y agradeció los 85 años de fundación de esa congregación, que llegó a la Argentina en 2008 y se instaló en Gorina para comenzar su apostolado.
El obispo de San Justo presidió la misa central en ese templo, ubicado sobre la Ruta 3, en la fiesta del patrono del pan y del trabajo, "que siempre nos escucha", según aseguró.