La misa reunió a las comunidades educativas para agradecer el camino recorrido, presentar los nuevos idearios del proyecto educativo y encomendar el servicio de la JUREC. Presidió Mons. Giobando.
El sacerdote tenía 83 años y fue vicario general y párroco de la catedral. Con una extensa trayectoria pastoral, será despedido por la comunidad diocesana con una misa en el templo catedralicio.
El obispo diocesano confirió ese orden a los diáconos Franco Gehrmam y Franco Baigorria, en la misa que presidió en el templo Espíritu Santo.
En una celebración marcada por la devoción a Nuestra Señora de Guadalupe, la oración y la alegría compartida, monseñor Laxague impuso las manos al joven diácono, acompañado por el clero local.