El arzobispo de Rosario consideró que hay que reconocer a Cristo, transitar la conversión como un camino hacia la paz, revivir el espíritu misionero, obrar con misericordia y cuidar la creación.
La misa exequial por el arzobispo emérito fue presidida por monseñor Eduardo Martín en la catedral de Rosario. Emotivo recuerdo de monseñor Oscar Ojea, presidente del episcopado, para despedirlo.
El arzobispo murió en un sanatorio de Rosario, donde estaba internado a raíz de una neumonía aguda producto del Covid. Tenía 92 años y fue presidente del episcopado argentino entre 2002 y 2005.
El arzobispo emérito está internado en terapia intensiva en un sanatorio de Rosario con neumonia aguda. Tiene 92 años.