Asesinatos, represión de los pueblos indígenas pemones y otros grupos étnicos; deportación forzada de colombianos y venezolanos; encarcelamiento y tortura de presos políticos; falta de acceso a alimentos y medicinas; arresto, detención o secuestro por parte de las fuerzas estatales, son algunos de los crímenes que los obispos venezolanos denuncian en el "Mensaje al pueblo de Dios Y a las personas de buena voluntad en Venezuela" firmado por la presidencia de la Conferencia episcopal venezolana, con fecha del 2 de abril.
El cardenal Jorge Urosa Savino, arzobispo emérito de Caracas, cuestionó, este lunes 1 de abril, el sufrimiento de los venezolanos por la crisis de los servicios eléctricos. En ese sentido, fue claro: "Maduro debe irse".
"El país se ha quedado a oscuras. El pueblo es la víctima de tanta ineficiencia e indiferencia", denunciaron varios prelados venezolanos, quienes alzaron su voz ante el apagón eléctrico que afectó al país durante más de 5 días. Los prelados alzaron su voz, denunciando la ineficiencia e inoperancia del régimen de Nicolás Maduro.
"Quiero pedirles a las autoridades que de una vez por todas respeten la dignidad de la persona humana, y abran la frontera. Pues es una cultura que nos une con los hermanos colombianos y el resto de Latinoamérica", pidió el obispo de San Cristóbal, Venezuela, monseñor Mario Moronta, al celebrar ayer el rito de Miércoles de Ceniza con los fieles de las parroquias de la frontera colombo venezolana, en las poblaciones de San Antonio y Ureña, desde donde hizo un llamado a la conversión a quienes promueven la violencia y la represión del pueblo que exige se les respeten sus derechos humanos.