En un ambiente de música, alegría y fe, el obispo auxiliar de La Serena, monseñor Enrique Balzán, presidió la misa inaugural, concelebrada por veinte obispos y decenas de sacerdotes.
Estudiantes chilenos se despliegan por 55 zonas del país para encontrarse con Cristo en el servicio a las comunidades, llevando esperanza y alegría a cada familia que visitan.
La norma "presenta irregularidades legales e inconstitucionales", dicen los obispos, y advierten que atenta contra la libertad religiosa y la autonomía de las confesiones religiosas.
Con un llamado a la esperanza para ambos países, el arzobispo de esa localidad andina presidió la misa, en la que también se conmemoraron los 50 años de la bendición de ese santuario nacional.