Fue presidida por Mons. García Cuerva en la catedral porteña. En la predicación, el consejero de la nunciatura invitó a orar por el Santo Padre para que Dios lo sostenga en este servicio tan esencial.
A las participantes de los capítulos generales de algunos institutos religiosos, León XIV las que invitó a emprender "nuevos caminos de entrega, dedicados al amor de Dios y del prójimo".
"Que los apóstoles Pedro y Pablo, junto con la Virgen María, intercedan por nosotros, de modo que, en este mundo herido, la Iglesia sea casa y escuela de comunión", pidió el papa León XIV.
En la solemnidad de San Pedro y San Pablo, el arzobispo invitó a pedir que "esta Iglesia sea la Iglesia de la libertad y del amor, de la generosidad solidaria y de la entrega a todos los hombres".