Tras la misa, el Santo Padre se dirigió al helipuerto del principado y emprendió el regreso a Roma en helicóptero. Durante su estadía, León XIV pronunció un fuerte rechazo a los conflictos armados.
En la misa de clausura, el Papa hizo un fuerte llamado contra los conflictos armados contemporáneos que "ensangrientan" la condición común de los hombres como hijos de Dios y hermanos entre sí.
En su primer discurso, alentó a profundizar la Doctrina Social de la Iglesia y a poner los talentos al servicio del bien común, en favor de la justicia y la fraternidad.
Tras su arribo oficial y recepción por las autoridades, el pontífice desarrolla una intensa agenda pastoral con la comunidad local, jóvenes y catecúmenos, culminando con la celebración eucarística.