El párroco de la iglesia Santa María, en el pueblo de Sarkin Pawa, en el estado de Níger, que se encontraba secuestrado desde el 27 de marzo fue liberado sin haberse pagado ningún rescate.
Frente a la grave situación de inseguridad en el país, los obispos nigerianos piden al gobierno que "asuma la responsabilidad de arrestar y enjuiciar a quienes aterrorizan a los nigerianos inocentes"
Nuevo golpe a la comunidad cristiana de Nigeria, después de que un total de 45 personas fueran secuestradas el pasado 27 de marzo, entre ellos un sacerdote católico que sirve en la diócesis Minna.
El padre Felix Zakari Fidson, párroco de Santa Ana, en el Estado de Kaduna, en el norte del país fue secuestrado el 24 de marzo.