El Secretario de Estado Vaticano, cardenal Pietro Parolin, presidió el 28 de diciembre una misa en la catedral caldea de San José en Irak, donde recordó a los santos inocentes "sacrificados por el nombre de Jesús" y definió a la Iglesia en Irak como "una Iglesia de mártires".
La Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada impulsó la iniciativa "Venecia de rojo", que tiñó la ciudad italiana durante la noche del 20 de noviembre, en honor a los cristianos perseguidos en el mundo. El papa Francisco envió un mensaje al patriarca de Venecia, monseñor Francisco Moraglia, alentando a "sensibilizar a la opinión pública sobre la tragedia de tantos cristianos perseguidos por su fe".