Es parte del llamamiento de los obispos de Haití en su mensaje de Navidad, para que los grupos armados y quienes los financian detengan "la locura del odio y el desprecio por la vida".
Antes de culminar el Ángelus dominical, el Santo Padre manifestó su interés para que se "emprenda la vía del diálogo con el fin de superar la crisis política y social" en el país andino.
En la audiencia general, el Papa siguió reflexionando sobre el tema del discernimiento, subrayó la importancia de la libertad y advirtió que el "ser posesivo es enemigo del bien y mata el afecto".
"Una violencia que horroriza en una región agotada", exhortó el pontífice sobre la región de Aficana en Kivu del Norte, en la República Democrática del Congo, donde también fue asesinada una monja.