En sus palabras previas a la oración mariana, el Papa invitó a "dirigirnos con confianza a María, Madre de Dios y Madre nuestra, para que nos ayude a reconocer a Jesús".
En la exhortación que precede a esta oración mariana, el Santo Padre invitó a los fieles a imitar a los Reyes Magos, yendo al encuentro de Jesús, que se hizo cercano a nosotros.
Francisco recuerda que Dios siempre encuentra modos de llegar a todos, dondequiera que estén, "abriendo ventanas de luz incluso en las noches más oscuras de la humanidad".
En el primer Ángelus del año, solemnidad de María, Madre de Dios y Jornada Mundial de la Paz, Francisco recuerda a las madres que perdieron hijos a causa de la guerra.