Recordó que todos somos profetas por el Bautismo y añadió: "Por eso hasta el más pequeño de la Iglesia tiene algo importante que decir".
En el Ángelus, invitó a no cansarse de rezar por la paz, recordando también a las víctimas de las guerras olvidadas que ensangrientan el mundo.
En la fiesta de los santos Pedro y Pablo, Francisco reflexionó sobre el ejemplo del apóstol Pedro, del cual dijo que señala un camino hacia Cristo en su generosidad y debilidad.
El Papa encabezó el Ángelus dominical luego de recibir el alta médica y pidió anunciar la cercanía de Dios "sin decir muchas palabras, sino realizar muchos gestos de amor y de esperanza".