Lo expresó su presidente, Mons. Oscar Ojea, en la misa de apertura de la 123ª Asamblea Plenaria que hasta el viernes se desarrolla en Pilar. El Sínodo y la Pastoral Vocacional, ejes del encuentro.
"Todos los seres humanos tenemos esto en común: somos mendigos de amor, necesitamos ser amados; necesitamos salir de nosotros y encontrar la felicidad dando, a imagen de Dios", subrayó el obispo.
"Nosotros no somos propiedad de nadie más que de Dios; no somos propiedad de la política, ni propiedad de la familia; nosotros no tenemos otra propiedad que Dios", recordó el obispo de San Isidro.
El presidente del Episcopado hizo un paralelismo entre el Concilio Vaticano II, la convocatoria al diálogo de san Pablo VI y lo que está ocurriendo en la asamblea sinodal en desarrollo.