Representantes de más de 20 países europeos se reunieron en Roma, para participar de una conferencia dedicada a los esfuerzos continuos de la Iglesia para proteger a los más vulnerables.
El Papa insiste en recordar a la sufriente población civil de Ucrania y en pedir por la paz. En la audiencia general, también habló, una vez más, de los conflictos en Oriente Medio y Myanmar.
Se presentó el programa de la VIII Jornada Mundial de los Pobres, que incluirá también provisión de atención sanitaria.
A través de un quirógrafo, el Santo Padre ordenó la ampliación del Archivo Apostólico y de la Biblioteca, y dispuso la creación de espacios para una mayor accesibilidad pública.