Encabezado por el arzobispo Gabriel Mestre, el tradicional viacrucis partió de la basílica San Ponciano hacia la catedral, donde cada una de las comunidades acompañó el rezo de las 14 estaciones.
El arzobispo platense realizó el gesto característico del Jueves Santo a niños que se encuentran internados y también a algunos hijos del personal médico y de enfermería de ese hospital.
En la celebración de la Misa Crismal junto al clero, el arzobispo platense bendijo los santos oleos y agradeció a los presbíteros por la tarea, entrega y servicio en sus comunidades.
El arzobispo platense propuso "hacer una lectura orante narrativa de la Biblia, deteniéndonos en los personajes de la Pasión de Cristo según san Marcos".