"Es necesario evitar cualquier escalada, detener los enfrentamientos y negociar", declaró el Card. Parolin. "Extender el conflicto sería una catástrofe gigantesca", afirmó.
"Dios está con los que hacen la paz, no con los que usan la violencia", sostuvo el Papa tras reclamar corredores humanitarios para la gente que huye de Ucrania tras la invasión rusa.
Fue el ruego a Dios que hizo el presidente del episcopado en su reflexión dominical, en la que también invitó a sumarse con seriedad y compromiso a la jornada de oración y ayuno del próximo miércoles.
Durante la llamada telefónica al arzobispo mayor de la Iglesia greco-católica, Francisco se interesó por la situación en la ciudad de Kiev y en toda Ucrania en general.