En una declaración conjunta, los prelados de los dos países apelaron este lunes a los gobernantes a que se abstengan de las hostilidades ante una posible agresión rusa contra Ucrania.
Cáritas estuvo en la primera línea de la crisis del país que comenzó en 2014 y se cobró más de 14 000 vidas y obligó a 1,3 millones de personas a huir de sus hogares.
El obispo de la Eparquía Santa María del Patrocinio para los católicos ucranianos de la Argentina, monseñor Daniel Kozelinski, hizo una convocatoria a rezar por la paz en Ucrania.
Francisco expresó su preocupación ante las crecientes tensiones, dirigió un fuerte llamado a la paz en Ucrania y convocó una jornada de oración para el miércoles 26 de enero.