La audiencia privada tuvo lugar en la biblioteca del Papa y refuerza las relaciones diplomáticas entre España y la Santa Sede a pocos meses de la visita papal.
El arzobispo de Santiago pidió a los cristianos "vivir la fe sin complejos ni disfraces, en escucha y en diálogo, en la normalidad de la vida orientada a Dios, superando tanta indiferencia".