La Conferencia Episcopal Mexicana (CEM) expresó su preocupación "por la falta de una acogida verdaderamente humanitaria a nuestros hermanos y hermanas migrantes", tras el acuerdo firmado entre los Estados Unidos y México sobre deberes y política migratoria. Por medio de un comunicado la CEM señaló que "nuestros hermanos migrantes nunca deben ser la moneda de cambio. Ninguna negociación debe estar por encima de lo que la Iglesia y la sociedad civil defendieron durante años: la no criminalización de los migrantes y de los defensores de los derechos humanos".
Los días 6, 7 y 8 de junio se realizará el Encuentro Nacional de Delegados Diocesanos y Capellanes de Colectividades de la Pastoral de Migrantes e Itinerantes, en la casa de retiros "Villa San José" (Champagnat 55, ciudad bonarense de Luján). Constituye un momento de reflexión de los agentes de las pastorales de migrantes, refugiados, turismo, aeroportuaria, circense, del mar, de la carretera, estudiantes extranjeros y gitanos.
"La Iglesia observa con preocupación el resurgimiento, en casi todo el mundo, de corrientes agresivas hacia los extranjeros, especialmente los inmigrantes, así como el creciente nacionalismo que descuida el bien común", advirtió esta mañana el Santo Padre a los participantes en la Asamblea Plenaria de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales a los que recibió en la Sala Clementina del Palacio Apostólico y les dirigió un discurso.
La Conferencia Episcopal Mexicana (CEM), reunida en Asamblea Plenaria, del 29 de abril al 3 de mayo, agradeció al Santo Padre la ayuda recibida para ayudar a los migrantes en México. El pontífice donó 500.000 dólares que se distribuirán entre 26 proyectos de 16 diócesis y congregaciones religiosas mexicanas para apoyar el trabajo pastoral relacionado con la acogida de los migrantes, que en los últimos meses en México se ha convertido en una emergencia social.