León XIV marcó el inicio de la Cuaresma, llamando a la verdadera conversión. Exhortó a vivir este tiempo rezando "para llegar, interiormente renovados, a la celebración de la Pascua de Cristo".
En un mensaje a los fieles de Brasil, León XIV aprovechó el inicio de la Cuaresma para visibilizar la precaria situación habitacional de millones de personas.