Toda la responsabilidad recae ahora en el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, adonde el Papa ya había transferido el Comité el pasado agosto.
En un encuentro con los agentes de las fuerzas de seguridad italianas (Carabineros), el Santo Padre subrayó la importancia de desempeñar las funciones con "rectitud de conciencia".