Un día después de la beatificación del joven mártir africano, Floribert Bwana Chui, el Papa recordó su ejemplo de fe en Dios y de construcción de la paz.
León XIV denunció la escalada militar entre Irán e Israel y renovó su llamamiento al diálogo y a la búsqueda de un mundo libre de la amenaza nuclear.
Al reanudar las audiencias jubilares, en la Basílica de San Pedro, el pontífice centró su catequesis en San Ireneo. "Este maestro de unidad, nos enseña a no oponernos, sino a conectar", afirmó.
"Los pobres no son una distracción para la Iglesia. Son nuestros hermanos amados que nos ponen en contacto con la verdad del Evangelio", escribió León XIV en su mensaje.