León XIV pidió apoyar con la oración al pueblo ucraniano, gravemente afectado por los bombardeos rusos sobre su infraestructura energética en pleno invierno.
El presidente del episcopado estadounidense subrayó que "los desacuerdos en materia de política internacional, por graves que sean, no pueden utilizarse como excusas para estancamientos diplomáticos".
Al conmemorar el quinto aniversario del Tratado de Prohibición de las Armas Nucleares, los obispos renovaron el llamamiento a las naciones para que trabajen por un mundo libre de armas nucleares.
El Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, monseñor Gabriele Caccia, advirtió sobre un retroceso en la política de desarme.