Tenía 73 años y dejó una huella profunda en la región y en la capital salteña. Su vida estuvo marcada por la cercanía con la gente y un fuerte compromiso social.
Con una catedral colmada, la Iglesia salteña cerró el Año Jubilar 2025 con una Eucaristía presidida por su arzobispo y una invitación a renovar el compromiso cristiano y la misión.
El arzobispo de Salta compartió un videomensaje y animó a la feligresía a ofrecer tiempo, atención y pequeños gestos realizados con alegría.
En la catedral basílica, el arzobispo agradeció la labor universitaria, destacó la elección del nuevo rector y evocó la figura de san John Henry Newman y del cardenal Estanislao Karlic.