Francisco confió al prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales la misión de visitar Siria, para expresar su cercanía y transmitir su bendición a todos los católicos de Oriente Medio.
A los directivos del Automóvil Club Italiano, el pontífice les agradeció sus esfuerzos por promover la seguridad en las rutas, abrazar la sostenibilidad e impulsar una cultura del respeto.
El arzobispo lamentó la lectura que hizo el presidente de EE.UU. del pedido de Francisco para que haga de ese país "una tierra de oportunidades y de acogida", exento de odios y discriminaciones.
En un mensaje al 55º Foro Económico Mundial, en curso en Suiza, el pontífice reiteró su preocupación por el riesgo de que la IA se utilice para avanzar en el paradigma tecnocrático.