Mons. Paul Coakley llamó a rezar en todo el país ante el aumento del miedo, la polarización y la violencia, e insistió en la dignidad humana y las obras de misericordia como camino de sanación.
Entidades católicas destacan que la medida amplía el marco legal vigente, protege a colectivos vulnerables y reconoce el aporte social y laboral de quienes vivían sin acceso a vías formales.
Tras la muerte de un manifestante durante un operativo federal, la Iglesia llama a la calma, a la moderación y a reconstruir la convivencia social desde el bien común y la dignidad humana.
El obispo de Columbus, en el Estado de Ohio, tomó esta decisión tras el aumento de los controles migratorios en los días de las fiestas navideñas.