Colombia: León XIV expresó su pesar por tragedia aérea en Puerto Leguízamo
- 26 de marzo, 2026
- Bogotá (Colombia) (AICA)
Un total de 68 militares murieron en la tragedia registrada este 23 de marzo en Puerto Leguízamo.
El papa León XIV, "vivamente apenado al conocer la dolorosa noticia del accidente aéreo", ocurrido el 23 de marzo, en Puerto Leguízamo, Región del Putumayo, Colombia, "y que ocasionó numerosas víctimas, ofrece sufragios por el eterno descanso de los fallecidos y, al mismo tiempo, expresa su cercanía y eleva oraciones por la pronta recuperación de los lesionados". así se lee en el telegrama de pésame firmado por el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado vaticano.
El siniestro ocurrió cuando el avión Hércules C-130H (FAC-1016) despegó del aeródromo Caucayá, pero no logró ganar la altura necesaria, y se precipitó a tierra a tan solo 1,5 kilómetros de la pista, en una zona de selva espesa, lo que generó explosiones por las municiones y granadas transportadas tras el impacto.
Cercanía y solidaridad del Papa
En el mensaje, dirigido a monseñor Roberto Ospina Leongómez, administrador apostólico del Ordinariato Militar de Colombia, el pontífice pide al prelado transmitir su "sentido pésame junto con expresiones de consuelo a los familiares, que en esta hora de dolor lloran la separación inesperada de sus seres queridos y acompaña a los heridos en su recuperación". Asimismo, el Santo Padre "pide al Señor que derrame sobre todos ellos los dones de la serenidad espiritual y de la esperanza cristiana, les imparte de corazón la confortadora bendición apostólica".
El siniestro, en el que según informaron las autoridades viajaban 125 personas -entre ellas tres pelotones de soldados-, suscitó una respuesta inmediata de la Iglesia en el territorio, marcada por la oración, la solidaridad y el acompañamiento pastoral.
El vicariato apostólico de Puerto Leguízamo-Solano y el obispado castrense expresaron la cercanía de la Iglesia con las víctimas, sus familias y las Fuerzas Militares, elevando súplicas por los sobrevivientes, por el eterno descanso de quienes fallecieron y por la fortaleza de quienes enfrentan este momento de dolor.
En sus mensajes, subrayaron la esperanza cristiana que sostiene en medio de la prueba y la certeza de que Dios acompaña a los corazones quebrantados.
Como signo concreto de este acompañamiento, durante estos días se celebraron misas tanto en el territorio del vicariato como en el ámbito castrense, en memoria de las víctimas y en oración por sus familias.
La comunicación del Papa se suma a las múltiples manifestaciones de solidaridad que suscitó esta tragedia en el país sudamericano, mientras continúan las acciones de atención a los heridos y el acompañamiento a las familias de las víctimas.+
