Mons. Conejero al nuevo sacerdote: 'Vivir la vocación con humildad y gratitud'
- 25 de marzo, 2026
- Formosa (AICA)
El obispo de Formosa presidió la ordenación presbiteral de Pablo Matías Patiño en la parroquia San Miguel Arcángel. Acción de gracias y oración por las vocaciones.
Ordenación presbiteral de Pablo Matías Patiño
La comunidad diocesana de Formosa vivió con alegría la ordenación presbiteral de Pablo Matías Patiño, en una celebración realizada el 23 de marzo en la parroquia San Miguel Arcángel, con la participación de fieles, familiares y sacerdotes.
La Eucaristía fue presidida por el obispo diocesano, monseñor José Conejero Gallego, quien, mediante la imposición de manos y la oración consecratoria, confirió el orden sagrado al nuevo presbítero.
El lema de la celebración -"Conocer a Jesús es lo mejor que nos pasó en la vida", tomado del Documento de Aparecida- marcó el tono de la jornada.
Durante su homilía, monseñor Conejero Gallego invitó a dar gracias a Dios "porque es bueno y eterna es su misericordia", y expresó su emoción por la amplia participación del pueblo de Dios. En ese marco, subrayó que la ordenación sacerdotal es motivo de gozo, especialmente en un contexto en el que, según señaló, disminuyen las vocaciones en diversas regiones del mundo, aunque crecen en otras.
Comunión, participación y misión
El prelado recordó que el sacerdocio ministerial -al servicio del sacerdocio común de los fieles recibido en el Bautismo- es un don querido por Dios para la Iglesia, llamado a configurarse con Cristo, Buen Pastor. En esa línea, destacó la importancia de vivir el ministerio desde una actitud de servicio, evitando todo clericalismo y promoviendo una Iglesia sinodal, centrada en la comunión, la participación y la misión.
Dirigiéndose al nuevo sacerdote, monseñor Conejero lo exhortó a asumir con fidelidad el triple servicio propio del presbítero: anunciar la Palabra de Dios, santificar al pueblo mediante los sacramentos -especialmente la Eucaristía- y guiar a la comunidad confiada a su cuidado. "Antes que tarea, es gracia; antes que dignidad, es don", resaltó, invitándolo a vivir su vocación con humildad y gratitud.
Asimismo, animó a cultivar una fuerte dimensión misionera, recordando que la Iglesia "existe para evangelizar", en sintonía con el magisterio reciente, y alentó a evitar actitudes autorreferenciales, sino a salir al encuentro de los demás.
En la celebración también se hizo memoria del testimonio de santos argentinos como Mama Antula y José Gabriel del Rosario Brochero, presentados como modelos de entrega y ardor evangelizador.
Primeras misas
Tras su ordenación, el padre Patiño presidió sus primeras misas el 24 de marzo en la capilla San Cayetano del barrio La Floresta y posteriormente en la parroquia San Francisco Solano, de Riacho He Hé, iniciando así su ministerio pastoral en la Iglesia local.
La celebración concluyó en un clima de acción de gracias, confiando el camino del nuevo sacerdote a la intercesión de la Virgen María y de los santos, como signo de esperanza para la vida diocesana.+
