El obispo emérito de San Isidro recordó que Cristo permite ser tentado para mostrarnos que, aun atravesando tensiones profundas, "en Él somos fuertes, en Él está nuestra victoria".
En el Ángelus dominical, el Papa pidió transitar este camino de 40 días hacia la Pascua "escuchándonos unos a otros, en las familias, en los lugares de trabajo y en las comunidades".
El arzobispo emérito de Corrientes afirmó que "al decidir seguir a Jesús adoptamos la renuncia como método de vida y manifestamos nuestro propósito de negarnos a todo lo que contraría la voluntad.
El arzobispo de Buenos Aires rogó que "el ayuno, la entrega, la limosna, el dar a los demás, puedan ser herramientas para vencer las tentaciones que aparecen en este tiempo".