Cafayate: Mons. Quintana celebró a la patrona de la Prelatura en Santa María
- 4 de febrero, 2026
- Santa María (Catamarca) (AICA)
El obispo prelado celebró la misa en la fiesta de la Virgen de la Candelaria en esa ciudad catamarqueña, que pertenece a la prelatura. Luego hubo una procesión y un festival folklórico.
La comunidad de Santa María, en la provincia de Catamarca, celebró la fiesta de su patrona, la Virgen de la Candelaria, con una misa presidida por el obispo prelado de Cafayate, monseñor Darío Quintana OAR, ya que esa ciudad pertenece a la prelatura.
Concelebraron la Eucaristía los sacerdotes del clero local y de la familia agustina, encabezados por el párroco del templo, Padre José Medina OSA, junto a otros presbíteros de parroquias vecinas. Acompañaron la celebración autoridades municipales, encabezadas por la intendenta Erica Inga, concejales, representantes de la Policía de Catamarca, Bomberos Voluntarios y fieles de comunidades cercanas, que llegaron con sus imágenes patronales.
Durante la homilía, el obispo destacó el sentido profundo de la fiesta y el simbolismo de la luz. "Es una fiesta muy antigua y el Evangelio nos presenta a Jesús en el templo, un niño, pero suceden cosas extraordinarias", señaló, al referirse al encuentro con Simeón y Ana. Subrayó que Jesús es "luz para todo el mundo" y explicó que la bendición de las velas remite a Cristo, "que se enciende para alumbrar nuestro camino y el camino de los demás".
Monseñor Quintana también reflexionó sobre los desafíos actuales de la sociedad y el llamado de los cristianos a ser luz en medio de las dificultades. "La humanidad siempre vivió en tiempos de tinieblas, nos rodea la violencia, el narcotráfico, muchas familias se están rompiendo", advirtió, invitando a la vez a dar testimonio del valor de la familia y de la fe: "Es necesario que nosotros encendamos una vela y empecemos a ver el camino".

Sobre el final de la celebración, el obispo resaltó la identidad mariana del pueblo de Santa María e hizo memoria agradecida hacia quienes forjaron la devoción a la Virgen. Antes de la bendición final, realizó la bendición de las candelas, que los fieles elevaron en sus manos y luego llevaron encendidas durante la procesión, signo visible de la fe y de la invitación a "ser luz para los demás" en la vida cotidiana.
Finalizada la misa, se dio inicio a la procesión con la imagen de la Virgen, encabezada por la cruz procesional. Seguidamente tuvo lugar la interpretación del Ave María y otros temas por parte de la Agrupación Viento Libre y, a su término, se realizaron expresiones artísticas junto con un homenaje cultural que contó con la presentación del reconocido cantante y guitarrista folklórico Zamba Quipildor, quien deleitó a los presentes con canciones folclóricas y con piezas de la Misa Criolla.+
