El padre Manuel Cayo inició su servicio como Inspector Salesiano de Argentina Sur
- 5 de febrero, 2026
- Junín de los Andes (Neuquén) (AICA)
La toma de posesión se realizó en el marco del retiro anual del Movimiento Juvenil Salesiano en Junín de los Andes, que reunió a 156 jóvenes con el lema "Empapados de tu Voz".
Junín de los Andes fue el escenario donde la espiritualidad juvenil y la vida institucional salesiana se encontraron, en el marco del retiro anual del Movimiento Juvenil Salesiano (MJS) de Argentina Sur. Allí, el padre Manuel Cayo SDB comenzó oficialmente su servicio de animación y gobierno como nuevo Inspector de la Inspectoría Salesiana Beato Ceferino Namuncurá, para el período 2026-2032.
Con el lema "Empapados de tu Voz", el retiro se desarrolló del 1 al 4 de febrero y reunió a 156 jóvenes. La propuesta espiritual estuvo iluminada por el evangelio de Marta y María, eje que acompañó los espacios de oración, reflexión y convivencia durante los cuatro días.
El cierre tuvo lugar al mediodía del miércoles 4 de febrero con la celebración de la Eucaristía, presidida por el Consejero General para la Región Cono Sur, el padre Gabriel Romero SDB. En ese contexto se realizó la toma de posesión del nuevo Padre Inspector, en una celebración concelebrada por numerosos salesianos provenientes de distintas comunidades de la Inspectoría.
Durante su homilía, el padre Romero -en nombre del Rector Mayor, el padre Fabio Attard SDB- agradeció especialmente el servicio del Inspector saliente, el padre Darío Perera SDB, y del Consejo Inspectorial que lo acompañó entre 2020 y 2026, destacando su responsabilidad y generosidad en la construcción de una comunidad inspectorial fraterna.
Retomando las figuras evangélicas de Marta y María, subrayó dos rasgos centrales para la vida salesiana: el trabajo comprometido y la escucha contemplativa del Señor. En ese marco, expresó su deseo para el nuevo Inspector: "un corazón integrado, un corazón apasionado por Dios y por los jóvenes".
Dirigiéndose directamente al padre Manuel Cayo, lo animó a vivir este nuevo servicio como padre y pastor de una comunidad amplia y diversa, extendida a lo largo de un vasto territorio, invitándolo a una cercanía concreta con jóvenes, salesianos y laicos, y a promover relaciones marcadas por el respeto, el cuidado mutuo y la generosidad en el servicio.
Luego de la profesión de fe y del juramento de fidelidad, con la firma de las actas correspondientes, el padre Darío Perera tomó la palabra para despedirse. Agradeció el camino compartido y destacó el bien presente en la Inspectoría, reconociendo especialmente la colaboración de su Vicario, el padre Osvaldo Braccia SDB, y de los hermanos que integraron el Consejo Inspectorial.
Por su parte, el padre Manuel Cayo compartió una reflexión personal vinculada a su lema sacerdotal, "Una sola cosa es necesaria" (Lc 10,42), inspirado también en el evangelio trabajado durante el retiro. Leyó un fragmento de una carta escrita hace treinta años, en la que subrayó el valor de los gestos cotidianos cuando están sostenidos por el amor, afirmando que incluso el servicio o los cargos pierden sentido si no nacen de esa motivación profunda. Finalmente, pidió a la comunidad que rece por él, para que en este nuevo servicio pueda buscar y ayudar a buscar "lo único necesario", aquello que da sentido a todo.
Al concluir la celebración, se dio a conocer la conformación del nuevo Consejo Inspectorial. El padre Manuel Cayo confirmó en sus servicios al Vicario inspectorial, padre Osvaldo Braccia SDB; al delegado de Pastoral Juvenil, Hno. Agustín Camiletti SDB; al ecónomo inspectorial, padre Gabriel Doddi SDB; y al consejero padre José García Arias SDB. Asimismo, se incorporan como nuevos consejeros el padre Jorge Ledesma SDB (La Plata), el padre Néstor Zubeldía SDB (Cipolletti) y el Hno. Hugo Vera SDB (Río Grande).+
