Mons. Macín reflexiona sobre los desafíos y la vocación profética de las redes eclesiales
- 5 de febrero, 2026
- Reconquista (Santa Fe) (AICA)
El obispo de Reconquista analiza el camino recorrido por las redes eclesiales y señala los principales desafíos para consolidar su identidad y profundizar su arraigo en las Iglesias locales.
El obispo de Reconquista y coordinador regional de la Red Eclesial Gran Chaco y Acuífero Guaraní (REGCHAG), monseñor Ángel José Macín, compartió una reflexión en la que analiza el surgimiento, la identidad y los principales desafíos de las redes eclesiales en el contexto actual de la Iglesia y del mundo.
En su escrito, el obispo señala que estas experiencias eclesiales comenzaron a gestarse "desde hace más de diez años" y que responden tanto a cambios culturales y tecnológicos como a un modo de comprender la realidad desde la interconexión. En este sentido, retoma la afirmación del papa Francisco de que "todo está relacionado" y destaca que esta visión se ha visto fortalecida por el crecimiento de un espíritu sinodal en la Iglesia.
Monseñor Macín explica que existen redes territoriales y redes temáticas. Las primeras buscan articular a distintos actores de una región para visibilizar situaciones problemáticas, mientras que las segundas reúnen a personas e instituciones en torno a temas complejos como la migración, la megaminería u otros conflictos de nuestro tiempo. En ambos casos, subraya su cercanía con las periferias territoriales y existenciales y su vínculo con la ecología integral inspirada en Laudato Si'.
Uno de los puntos que el obispo considera centrales es la construcción de la identidad de las redes. Reconoce que, debido a la diversidad de experiencias y trayectorias de quienes las integran, no siempre resulta sencillo asumir una identidad común, ya que "algunas personas o instituciones tardan en 'ponerse la camiseta de la red'". Sin embargo, aclara que la identidad de la red no se opone a las identidades particulares, sino que "suma, que ayuda a crecer, no algo que sofoca la realidad que ya se está viviendo".
Otro desafío señalado es el vínculo con las Iglesias locales. El texto advierte sobre el riesgo de que las redes "sobrevuelen" las Iglesias particulares, perdiendo arraigo y fecundidad, y subraya que estas experiencias deben permanecer en comunión con los sucesores de los apóstoles, ya que "las instancias supra-diocesanas nunca pueden desconectarse de este entramado primario y fundamental".
En relación con la incidencia pública, monseñor Macín afirma que una de las misiones propias de las redes es amplificar la voz de los territorios y de las periferias en temas como la megaminería, los monocultivos y los conflictos territoriales. En este marco, retoma la propuesta de Francisco de un "multilateralismo desde abajo" y sostiene que una red debe, ante todo, "encontrarse, conocerse, escuchar, ponerle palabras a las situaciones que se viven, discernir y generar narrativas que expresen la vida de los territorios".
En la conclusión de su reflexión, el obispo destaca que las redes eclesiales representan "una forma de profetismo en este tiempo tan fragmentado y plagado de conflictos", e invita a fortalecer su identidad, profundizar el discernimiento comunitario y sostener el compromiso, aun en medio de las dificultades que implica el trabajo voluntario y el diálogo constante.+
