Sábado 21 de marzo de 2026

Lomas de Zamora: la comunidad diocesana inició el Tiempo Vocacional

  • 18 de marzo, 2026
  • Lomas de Zamora (Buenos Aires) (AICA)
En el día del Cura Brochero, el obispo Jorge Lugones presidió la misa de apertura. "El compromiso por las vocaciones es una prioridad en la vida de la Iglesia, es una obra de amor".
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En el día de San Cura Brochero, presbítero y patrono del clero argentino, el obispo de Lomas de Zamora, monseñor Jorge Lugones SJ, presidió el 16 de marzo la misa de apertura del Tiempo Vocacional.

La celebración -que marcó el "cierre simbólico" del Año Vocacional e inicio de un nuevo momento del Tiempo Vocacional- tuvo lugar en la catedral Nuestra Señora de la Paz, donde en la previa hubo adoración al Santísimo.

En este marco, el diácono Alan Moyano, quien el próximo sábado 21 de marzo será ordenado sacerdote, hizo su profesión de fe y juramento de fidelidad. Además, se llevó a cabo la presentación e ingreso de nuevos jóvenes al Seminario diocesano "De la Santa Cruz". 


Miguel, Mauricio y Agustín son los tres ingresantes al Seminario este año; surgidos, respectivamente, de San Alberto Magno (Villa Lamadrid, Lomas de Zamora), Cristo Rey (Guernica) y Sagrado Corazón de Jesús ? Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás (El Jaguel, Esteban Echeverría), fueron acompañados por sus familias y comunidades parroquiales. Emocionante despedida hacia ellos de parte de sus familias y amigos.

Llamado y discernimiento
En su homilía, el obispo evocó la figura del Cura Brochero y aseguró que "muchos chicos y chicas hoy están siendo llamados, algunos sin 'darse cuenta' aun, otros entre la sorpresa y el temor de entregarse a la llamada y otros ya han comenzado un discernimiento vocacional muy conscientes de que solamente cuando nos arriesgamos a soportar el golpe de la sorpresa, esa que nos tira abajo lo que creíamos saber amar, es cuando comenzamos a descubrir algo de lo que significa ser discípulos del verdadero amor".

"En esta nueva etapa de nuestro tiempo vocacional", señaló, "la consideración del fervor, propia de todo cristiano, nos lleva a la consideración de su estado contrario: la tibieza. Podemos describir en general a la tibieza como un descuido en lo tocante a la honra de Dios y su servicio. La tibieza consiste en hacer las cosas, pero a medias: hacer oración, pero a medias, estudiar o trabajar, pero mal, amar al prójimo, pero con egoísmo. En general consiste en guardarse siempre algo para sí, mientras que el amor, el fervor, lo da todo de sí".

"Dios quiera que, en este nuevo tiempo vocacional, la figura del 'cura Brochero', hombre amigo de Dios que lo llevaba consigo en los signos sencillos de su vivencia profunda de la Eucaristía, del rezo del Rosario, de la cercanía misericordiosa a los pobres", anheló, "sea inspiración en los que disciernen su vocación, y confirmen la alegría de sentirse llamados por amor" (ver texto completo en adjunto, abajo).

Tiempo Vocacional
El Tiempo Vocacional se inició con el Año Vocacional, el 19 de marzo del año pasado, y fue convocado por monseñor Lugones mediante una carta pastoral publicada en el Domingo de Cristo Rey de 2024.  


"El compromiso por las vocaciones, particularmente las sacerdotales, es una prioridad en la vida de la Iglesia; es una obra de amor que tiene en cuenta no sólo el futuro, sino también el presente de la comunidad cristiana", había señalado el obispo en la "carta pastoral sobre el presente y el futuro vocacional de nuestra diócesis".

"El tiempo vocacional que propongo", expresó entonces monseñor Lugones, "se iniciará con un Año Vocacional que comenzará el 19 de marzo de 2025, solemnidad de San José, patrono de la Iglesia Universal, y tendrá su cierre simbólico el 16 de marzo de 2026, memoria del Santo Cura Brochero. Digo 'cierre simbólico' porque deseo que este año sea impulso para que continuemos profundizando esta prioridad en los años sucesivos, según los modos que el Señor nos inspire, hasta el Jubileo de nuestro Seminario Diocesano (2027-2028)". 

El calendario diocesano 2026, publicado oportunamente, anticipó que el Tiempo Vocacional tiene como objetivo "'vocacionalizar' todos los ámbitos e instancias de la vida pastoral de nuestra diócesis". Además, indicó que 2026 del Tiempo Vocacional tendrá como acento pastoral el cultivo de la vida espiritual ("estar con Él"), y el 2027 se orientará a profundizar la vocación misionera de toda la Iglesia ("ser enviados a anunciar").

En la última fiesta patronal de la diócesis, el obispo lomense se refirió al respecto: "Estamos iniciando este segundo año vocacional que dedicaremos a 'La vida espiritual: la vocación y la vida en el espíritu'. Hoy se escucha hablar de espiritualidad y mucha gente no sabe lo que significa o lo entiende a su manera: piedad, religiosidad, ascetismo. Espiritualidad quiere decir vivir una ´relación vital´ con el Espíritu de Dios, y esto lo experimentamos si descubrimos a Dios como fuente de vida en nuestro caminar cotidiano".

"María, la Reina y Madre de la Paz, es la Madre de las Vocaciones. Es quien anima y da la fuerza para responder al llamado, aunque cada día haya que ir tejiendo la respuesta en lo cotidiano y buceando en los caminos que Dios conduce", sostuvo.

Concelebraron la misa de este lunes el obispo auxiliar, monseñor Fernando Rodríguez; el obispo emérito de Venado Tuerto, monseñor Gustavo Help; el rector y el formador del Seminario, presbíteros Andrés Vallejos y Matías Carrizo; el párroco de la catedral y vicario general de la diócesis, presbítero Hugo Barrios; y los sacerdotes presentes.

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