Mons. Martín: san José, custodio de la vida y sostén en las dificultades
- 20 de marzo, 2026
- Rosario (Santa Fe) (AICA)
El arzobispo de Rosario presidió la misa al aire libre en General Lagos. Asistieron numerosos fieles y jóvenes del seminario menor. Llamó a dejarse guiar por "ese testimonio silencioso y firme".
El arzobispo de Rosario presidió la fiesta patronal en General Lagos
En el marco de la solemnidad de san José, el arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Martín, presidió el 19 de marzo la misa patronal en la parroquia dedicada al Custodio de Jesús en la localidad de General Lagos.
La celebración, que se desarrolló al aire libre, congregó a una numerosa cantidad de fieles de la comunidad y de zonas cercanas. Concelebraron los padres Henry Ventura Medina y Aníbal -orionitas y responsables de la comunidad- junto a los sacerdotes Gonzalo Carbone y Ezequiel Maceratesi, formadores del seminario.
También participó activamente el seminario menor de la arquidiócesis, cuyos miembros colaboraron en la liturgia y el coro, aportando entusiasmo y dando testimonio de una presencia juvenil comprometida. Actualmente, el seminario cuenta con 34 jóvenes en formación.
Entre los signos de la celebración se destacó la presencia de los Porta Christi, junto a diversos gestos que expresaron la devoción del pueblo hacia su patrono.
Modelo de fe en lo cotidiano
Durante la homilía, monseñor Martín invitó a contemplar a san José como un hombre justo y fiel, que supo confiar en Dios aun en medio de las dificultades.
En ese sentido, animó a los fieles a imitar su ejemplo en la vida diaria, renovando la confianza en el Señor y asumiendo con responsabilidad y esperanza las tareas cotidianas. "Estamos llamados a dejarnos guiar por ese testimonio silencioso y firme", señaló.
Una devoción extendida
La celebración se inscribió en un contexto más amplio: en toda la arquidiócesis de Rosario, cerca de 30 comunidades -entre parroquias y capillas- tienen a san José como patrono, lo que refleja la profunda raigambre de esta devoción.
En este día, el santo fue presentado como modelo de entrega silenciosa, custodio de la vida y sostén en las dificultades.
Los fieles elevaron también una oración especial por las vocaciones, pidiendo su intercesión por los seminaristas, sus formadores y los jóvenes que buscan discernir su llamado.+
