Mons. Colombo: 'Estamos invitados a caminar con Cristo'
- 28 de marzo, 2026
- Mendoza (AICA)
El arzobispo de Mendoza llamó a asumir el camino pascual con fe y compromiso, reconociendo en la Pasión un espejo de la fragilidad y la esperanza humana.
Homilía dominical de monseñor Colombo
El arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo, presidió la celebración del Domingo de Ramos en la parroquia Nuestra Señora de la Carrodilla, donde invitó a los fieles a vivir la Semana Santa como un tiempo de encuentro profundo con Cristo y de renovación espiritual.
Durante su homilía, el prelado destacó que cada año esta celebración permite reconocer a Jesús como el Mesías y Salvador, en un clima que anticipa la Pascua, pero que también recuerda los momentos de dolor y sufrimiento que Él atravesó por la humanidad.
Al reflexionar sobre las lecturas bíblicas, monseñor Colombo señaló que la preparación de la Última Cena manifiesta el deseo de Jesús de instituir la Eucaristía como signo permanente de su entrega. Asimismo, recordó la figura del "siervo sufriente" anunciada por el profeta Isaías, que anticipa el misterio de la cruz y la entrega total de Cristo.
La obediencia radical de Jesús
En este sentido, explicó que la Pasión, narrada en el Evangelio, expresa la obediencia radical de Jesús, quien "se anonada" y se ofrece por la salvación de todos, dando origen a una vida nueva, aun a costa del sufrimiento y la cruz.
El arzobispo mendocino también puso el foco en los distintos personajes del relato evangélico, como Pedro, Judas, el centurión, el Cireneo o Poncio Pilato, entre otros, al señalar que en cada uno de ellos se reflejan actitudes humanas que siguen presentes en la vida cotidiana.
"Estas figuras nos retratan y nos ayudan a comprender nuestra fragilidad: a veces negamos, otras traicionamos, en ocasiones acompañamos o nos desentendemos del dolor ajeno", expresó, e invitó a asumir una respuesta personal frente al amor de Dios.
Monseñor Colombo subrayó que la Pasión de Cristo no sólo remite a un hecho histórico, sino que ilumina la vida humana en su camino hacia la resurrección, atravesado por límites, caídas y esperanzas.
Finalmente, animó a los fieles a recorrer intensamente el camino litúrgico de la Semana Santa, desde el Domingo de Ramos hasta la Vigilia Pascual, como una oportunidad para fortalecer la adhesión a Cristo y renovar la fe en el Dios que se hizo hombre para elevar a la humanidad.
"La liturgia nos ayuda a afrontar la cruz con esperanza y a orientar nuestra vida hacia el encuentro con el Señor resucitado", concluyó.+
